Crisis de salud mental en Colombia: Jóvenes sufren cuatro veces más deterioro mental que sus abuelos

Crisis de salud mental en Colombia: Jóvenes sufren cuatro veces más deterioro mental que sus abuelos

Niña usando un smartphone sentada en un columpio

El panorama de la salud mental en Colombia presenta hoy un contraste tan asombroso como alarmante. Según el Global Mind Health Report 2025, el estudio más amplio del mundo sobre bienestar mental desarrollado por Sapien Labs, el país se sitúa entre los líderes globales en resiliencia para los adultos mayores, pero enfrenta un deterioro sistemático y profundo en sus generaciones más jóvenes. Los datos son sólidos: mientras los colombianos de 55 años o más ocupan el noveno puesto mundial en estabilidad emocional, casi la mitad de los adultos jóvenes entre 18 y 34 años presenta desafíos de salud mental de relevancia clínica, una cifra que cuadruplica el impacto sufrido por sus antecesores y pone en duda la capacidad productiva de las futuras generaciones.

Este fenómeno, analizado a través del Mind Health Quotient (MHQ) en más de un millón de personas de 85 países, mide 47 capacidades cognitivas y emocionales esenciales para el funcionamiento diario. Al respecto, la Dra. Tara Thiagarajan, fundadora y científica en jefe de Sapien Labs, es enfática al señalar que «hoy en día, casi la mitad de los jóvenes adultos sufre problemas de salud mental de importancia clínica que afectan sustancialmente a su capacidad para desenvolverse de forma productiva en la vida diaria. Esto supone más del cuádruple que sus padres y abuelos. En conjunto, es un patrón de disminución de la salud mental en cada generación más joven». Esta brecha se explica a través de factores determinantes de la vida moderna que han transformado radicalmente el entorno de la Generación Z y los Millennials. Uno de los pilares de este deterioro es el acceso temprano a smartphones; en Colombia, la edad promedio de contacto con estos dispositivos es de 13 años o menos, lo que significa que los jóvenes han pasado el 28% de su infancia frente a una pantalla, un hábito vinculado directamente con la ideación suicida y la desconexión social en la adultez.

Problemas de salud mental

Sumado a la presión tecnológica, el reporte identifica el declive de la espiritualidad y el consumo de alimentos ultraprocesados como motores de la crisis. Mientras los mayores de 55 años en Colombia mantienen el noveno lugar en niveles de espiritualidad, los jóvenes caen estrepitosamente al puesto 39, una diferencia que se traduce en hasta 20 puntos menos en el cociente de salud mental. Asimismo, la alimentación actual es responsable de hasta un 30% de la carga de problemas mentales. Sin embargo, el factor más crítico sigue siendo el debilitamiento de los vínculos familiares. Aunque América Latina destaca por su fortaleza en lazos sociales, esta ventaja se está erosionando. Thiagarajan advierte que «lo sorprendente de este descenso en las generaciones más jóvenes es que es más pronunciado en los países más ricos y desarrollados, donde el aumento del gasto en atención de la salud mental no ha cambiado la situación. Para resolverlo, tendremos que abordar sus causas fundamentales en lugar de limitarnos a tratar los síntomas». El estudio demuestra que un vínculo familiar débil cuadruplica el riesgo de sufrir angustia mental clínica, lo que sugiere que el modelo de desarrollo actual no garantiza el bienestar.

Familia feliz padres cargando a sus hijos en el parque

La crisis exige una respuesta que vaya más allá de la inversión tradicional en servicios de salud. A pesar de que potencias mundiales han invertido billones en investigación, los indicadores juveniles siguen empeorando, lo que indica que la solución no es solo médica, sino estructural. La Dra. Tara Thiagarajan concluye con una advertencia severa sobre el impacto social de esta tendencia: «Un futuro en el que la mitad de la humanidad sea incapaz de afrontar los retos de la vida y funcionar de forma productiva tiene graves consecuencias sociales. Por lo tanto, debemos actuar ahora para revertir la crisis que se está desarrollando entre los adultos jóvenes y proteger a las generaciones futuras. No basta con ampliar el acceso a la atención sanitaria estándar actual; necesitamos un cambio centrado en los factores ambientales que moldean las mentes jóvenes en primer lugar». El reporte 2025 deja claro que, para Colombia, el desafío no es solo mantener la resiliencia de sus adultos mayores, sino reconstruir urgentemente los entornos sociales, familiares y digitales de sus jóvenes para evitar un colapso del bienestar colectivo.

Autor

ferst

A veces dibujo, a veces hago fotos. A veces me emputo.